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lunes, 4 de octubre de 2010

Reflexiones De Una Tarde Primaveral


Una de esas tardes lindas de sol donde el mejor plan es ir al río a tomar mate, pero como no tenía a nadie con quien ir me pregunté –como suelo hacerlo en esos momentos- ¿hay que conformarse? ¿Qué implica hacerlo?

Algo que me dicen mis amigas (dato no menor debido a su imparcialidad) me dicen: “Vos estas sola porque queres.” En parte tienen razón y en parte no. En parte si, porque siempre algo hay dando vueltas que podes agarrar y conformarte. Tal vez no sea la fantasía, pero es algo. Algo que seguramente no te complete, pero no te va a ser sentir tan vacía. La sensación va a disminuir, pero ¿a qué precio? ¿Qué rol juega el otro en este asunto, es justo para esa otra persona? ¿Se le dice la verdad a esa otra persona, o es como en la entrada pasada la definición de la verdad es ambigua?

En parte no tienen razón, porque no siempre lo que está dando vueltas sea algo que valga la pena. Y si no vale la pena, ¿por qué hacerlo? ¿Sale algo bueno del conformismo?

En periodismo hay un dicho que reza:” las opiniones son libres, los hechos son sagrados.” Y creo que es bastante aplicable a toda la vida. En mi caso los hechos son:
  • Estoy sola
  • No me molesta la soltería
  • Estoy buscando algo más
  • A veces “por la noche la soledad desespera”

Las opiniones ustedes dirán...

martes, 21 de septiembre de 2010

Juro Decir Parte De La Verdad Y Solo La Que Me Conviene

El otro día estaba escuchando una canción que en una parte dice algo así como "la verdad nunca me liberó, entonces yo lo hice". Me dejó pensando un buen rato, a decir verdad, sobre la verdad y el hecho de decir la verdad. ¿A quién le sirve si decis la verdad? ¿Hay que decir la verdad siempre? ¿Hay limites decir tanto una verdad como una mentira?

En la película de Jim Carrey "Mentiroso Mentiroso" (muy buena comedia, bah es un toque básica pero no por ello menos graciosa) el personaje de Carrey, Flecher Reede, le dice a su hijo que a veces se necesita mentir paran o herir los sentimientos de las personas. Pone como ejemplo a una situación cuasi ideal. En la época que la madre del chico estaba embarazada y le preguntaba a Flecher si estaba gorda y el le decía que no. Se justificaba diciendo que si le decía que estaba hecha un ballena (creo que dice ballena, mi memoria puede fallar) la iba a hacer sentir peor de lo que ya se sentía.

A parte, ahora mantener una mentira es mucho más difícil. Facebook, los celulares con cámaras de fotos, los mensajes de texto, creo que todas estas cosas que nos permiten "acercarnos más", o estar más accesibles a la comunicación, complican la mentira. No podes decir qu
e te fuiste a la biblioteca un día cuando en realidad fuiste al parque a tomar algo con tomar algo con tus amigas (sí, puse el ejemplo más inocente del mundo, lo sé), porque después te etiquetan en Facebook. Ya está mentira revelada.

Lo que nos deja con "la honestidad es la mejor política", ¿pero es tan así? El ejemplo de la embarazada apunta a "no", el de Facebook se inclina a un "si"... Y yo en este limbo -¿me animo a llamarlo así?- filosófico.

Yo suelo decir la verdad. Muchas veces soy brutalmente honesta. No siempre cae bien, por mi falta de tacto, pero bueno... Y prefiero que la gente me diga la verdad. Pero reconozco que no siempre es bueno, o lo que necesito. A veces por más tonto que suene se necesita que te digan un "que linda estás" o, para no ser tan superficial porque a veces va más allá de eso, "me gusto lo que escribiste". Por más que no sea así. Ves que tu amiga/o esta deprimida/o, mal o no en su mejor momento y sabés que si decís la verdad la/o vas a poner peor, ¿lo hacés?

Otras veces pienso que decir la verdad sólo le hace bien a quien la dice. Vos te sacás el peso de encima, sí, pero tiraste todo eso que vos venías cargando al otro. ¿Qué tan justo es eso?

La verdad (juego de palabras tonto e intencional) no soy de mentir. No creo mucho en la mentira blanca, por mi previamente mencionada brutal necesidad por ser honesta. Pero sí creo en la verdad suavizada. Que son dos cosas diferentes. Una es "la verdad que ese jean te queda lindo", siendo eso una mentira, ya que el jean en cuestión no le queda bien, pero como estaba deprimida, tu amiga del ejemplo de arriba, le dijiste eso. Cuando podes decir tranquilamente "la verdad que a mi no me gusta mucho como te queda" o "la verdad, no me parece que sea muy vos".

Me inclino a pensar que la honestidad es la mejor política. Porque la mentira tiene patas cortas. O, por lo menos, así lo veo yo. Y como no se me ocurren más frases hechas para terminar, me despido.