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lunes, 21 de marzo de 2011

Love Is Just A Business

¡Uff! No escribo hace banda, que feo eso. Pero la verdad es que hasta hace unos días no tenía mucho sobre qué escribir. PERO así de la nada en clase de "seminario de tópicos de avanzada" (política internacional) mi profesor declaró:" EL AMOR NO EXISTE".
Explicando como en realidad es todo una relación de poder, quien lo tiene, quien lo cede. Y que es como cualquier transacción económica. Hay costos, beneficios, costo de oportunidad (eso creo que no lo dijo y que lo estoy agregando yo), concesiones, etc.
De más está decir que salí un poco deprimida de la clase... Me quedé pensando que mi profesor tiene razón en una relación se ven todas estas cosas, pero que tiene que ver el amor con las relaciones, ¿no? Jajaja fuera de broma ahora. En las relaciones se ve eso, en toda clase de relación. Pero para MI hay algo que te lleva a ceder el "poder" en las relaciones.
Algo que no se puede explicar y que no siempre está. De ahí que algunas relaciones funcionen y otras no. No creo que sea tan simple de analizar. Valga la redundancia, me parece una teoría muy simplista.

No quiero creer que sea una simple transacción que se pueda reducir a qué estoy dispuesto a perder o a ganar. ¿O es que las relaciones "exitosas" dependen de la habilidad de sus integrantes para negociar?

domingo, 19 de diciembre de 2010

Reflexiones De Una Fiesta De Disfraces


¡NO ME GUSTAN LAS FIESTAS DE DISFRACES!

Partiendo de esa base, paso a contar que fui a una el otro día. Me cuesta mucho sentirme cómoda en esas fiestas. Pasa mucho tiempo para que pueda superar el simple hecho que soy una pelotuda vestida ridiculamente con otra gente que se encuentra en igualdad de condiciones. Creo que todo lo que implica un disfraz es lo que me molesta. "Podes ser quien quieras" me suelen decir para convencerme. Yo siempre pienso lo mismo "a mi me gusta ser yo". He trabajado mucho p
ara llegar a este punto donde me gusta ser quien soy, me gusta como me visto (la mayor parte de las veces), como me desenvuelvo. No digo bajo ningún concepto que soy la mejor de nada. Pero si llegue a un lindo lugar donde me siento cómoda conmigo.
Ahora bien, esto no pasa siempre. Tengo días en que no puedo estar con mi persona, no me banco ni yo. Sé que soy -¿cómo lo pongo de una manera politicamente correcta?- compleja. Y no todo el mundo puede llegar a conocerme, o pasar esas barreras que naturalmente pongo. Esto me pasa con la gente con la que fui al colegio.
A ver cómo lo cuento... Nunca tuve ganas de esforzarme en el colegio, en el sentido social digo; aunque en el académico tampoco, pero no viene al caso. No tenía problemas con casi nadie, sin embargo no todo el mundo me caía bien (es muy fácil caerme mal).
Siempre mantuve una conducta, no sé si para bien o para mal pero la mantuve, de ir al colegio para estudiar. Yo no estudiaba en casa, o pocas veces lo hacía, y solía arreglármelas con lo que hacía en el clase. Entonces no boludeaba a la par de mis compañeros. Esto hacía que me vieran como una persona muy seria por decirlo de alguna manera. Las personas que se molestaron en conocerme pueden dar testimonio, son muy pocas las veces que en mi vida soy seria. Pero los otros se quedaron con eso. Entonces cada vez que salíamos con grupo del colegio o mismo después de egresar nos reencontrábamos en otros ámbitos. O se sorprendían de verme en ese lugar, o así vestida, o actuando de una manera diferente a la que ellos se construían. Por eso cada vez que los veo me siento incómoda no sé porqué. Esto viene porque en la fiesta de disfraces me encontre con algunos de ellos.
Bajo ninguna manera quiero decir que no me guste encontrarme con ellos, charlar, saber de ellos. La verdad que no tengo drama con la gran mayoría de ellos. Pero sigo sintiéndome incómoda. Y me puse a pensar que suerte que pude salir de esto. Que suerte que con las personas que habitualmente estoy me siento como pez en el agua. Que me conocen, me entienden; que me quieren y hacen que me cague de risa sin importar que tan malo sea el día que este teniendo.
A las personas que siguieron conmigo durante y después del colegio les digo:"¡GRACIAS! Son ustedes grandes responsables que yo sea como soy ahora. Prometo (como suelo hacerlo todos los años) hacer lo posible para verlos lo más seguido que pueda. Los quiero mucho".
A aquellas personas que son "nuevas" en mi vida, pero que me conocen como si fuésemos amigos desde bebes también les quiero agradecer. Son la razón porque que quiero ser un poco mejor todos los días. Sobretodo a cuatro señoritas que son una de las mejores cosas que me pasaron en la vida. Sin importar nada, están siempre ahí, las amo.
A los que volvieron a mi vida:"¡Gracias por volver a hacerlo! ¡Son lo más disfuncional, más loco y más lógico de mi vida!"



lunes, 4 de octubre de 2010

Reflexiones De Una Tarde Primaveral


Una de esas tardes lindas de sol donde el mejor plan es ir al río a tomar mate, pero como no tenía a nadie con quien ir me pregunté –como suelo hacerlo en esos momentos- ¿hay que conformarse? ¿Qué implica hacerlo?

Algo que me dicen mis amigas (dato no menor debido a su imparcialidad) me dicen: “Vos estas sola porque queres.” En parte tienen razón y en parte no. En parte si, porque siempre algo hay dando vueltas que podes agarrar y conformarte. Tal vez no sea la fantasía, pero es algo. Algo que seguramente no te complete, pero no te va a ser sentir tan vacía. La sensación va a disminuir, pero ¿a qué precio? ¿Qué rol juega el otro en este asunto, es justo para esa otra persona? ¿Se le dice la verdad a esa otra persona, o es como en la entrada pasada la definición de la verdad es ambigua?

En parte no tienen razón, porque no siempre lo que está dando vueltas sea algo que valga la pena. Y si no vale la pena, ¿por qué hacerlo? ¿Sale algo bueno del conformismo?

En periodismo hay un dicho que reza:” las opiniones son libres, los hechos son sagrados.” Y creo que es bastante aplicable a toda la vida. En mi caso los hechos son:
  • Estoy sola
  • No me molesta la soltería
  • Estoy buscando algo más
  • A veces “por la noche la soledad desespera”

Las opiniones ustedes dirán...

martes, 21 de septiembre de 2010

Juro Decir Parte De La Verdad Y Solo La Que Me Conviene

El otro día estaba escuchando una canción que en una parte dice algo así como "la verdad nunca me liberó, entonces yo lo hice". Me dejó pensando un buen rato, a decir verdad, sobre la verdad y el hecho de decir la verdad. ¿A quién le sirve si decis la verdad? ¿Hay que decir la verdad siempre? ¿Hay limites decir tanto una verdad como una mentira?

En la película de Jim Carrey "Mentiroso Mentiroso" (muy buena comedia, bah es un toque básica pero no por ello menos graciosa) el personaje de Carrey, Flecher Reede, le dice a su hijo que a veces se necesita mentir paran o herir los sentimientos de las personas. Pone como ejemplo a una situación cuasi ideal. En la época que la madre del chico estaba embarazada y le preguntaba a Flecher si estaba gorda y el le decía que no. Se justificaba diciendo que si le decía que estaba hecha un ballena (creo que dice ballena, mi memoria puede fallar) la iba a hacer sentir peor de lo que ya se sentía.

A parte, ahora mantener una mentira es mucho más difícil. Facebook, los celulares con cámaras de fotos, los mensajes de texto, creo que todas estas cosas que nos permiten "acercarnos más", o estar más accesibles a la comunicación, complican la mentira. No podes decir qu
e te fuiste a la biblioteca un día cuando en realidad fuiste al parque a tomar algo con tomar algo con tus amigas (sí, puse el ejemplo más inocente del mundo, lo sé), porque después te etiquetan en Facebook. Ya está mentira revelada.

Lo que nos deja con "la honestidad es la mejor política", ¿pero es tan así? El ejemplo de la embarazada apunta a "no", el de Facebook se inclina a un "si"... Y yo en este limbo -¿me animo a llamarlo así?- filosófico.

Yo suelo decir la verdad. Muchas veces soy brutalmente honesta. No siempre cae bien, por mi falta de tacto, pero bueno... Y prefiero que la gente me diga la verdad. Pero reconozco que no siempre es bueno, o lo que necesito. A veces por más tonto que suene se necesita que te digan un "que linda estás" o, para no ser tan superficial porque a veces va más allá de eso, "me gusto lo que escribiste". Por más que no sea así. Ves que tu amiga/o esta deprimida/o, mal o no en su mejor momento y sabés que si decís la verdad la/o vas a poner peor, ¿lo hacés?

Otras veces pienso que decir la verdad sólo le hace bien a quien la dice. Vos te sacás el peso de encima, sí, pero tiraste todo eso que vos venías cargando al otro. ¿Qué tan justo es eso?

La verdad (juego de palabras tonto e intencional) no soy de mentir. No creo mucho en la mentira blanca, por mi previamente mencionada brutal necesidad por ser honesta. Pero sí creo en la verdad suavizada. Que son dos cosas diferentes. Una es "la verdad que ese jean te queda lindo", siendo eso una mentira, ya que el jean en cuestión no le queda bien, pero como estaba deprimida, tu amiga del ejemplo de arriba, le dijiste eso. Cuando podes decir tranquilamente "la verdad que a mi no me gusta mucho como te queda" o "la verdad, no me parece que sea muy vos".

Me inclino a pensar que la honestidad es la mejor política. Porque la mentira tiene patas cortas. O, por lo menos, así lo veo yo. Y como no se me ocurren más frases hechas para terminar, me despido.